El 29 de diciembre, el rial iraní cayó a un mínimo histórico frente al dólar, lo que provocó una huelga en los bazares de Teherán con manifestaciones masivas en las principales calles al grito de consignas como: «¡Cierre, cierre!», «¡Muerte al dictador!», «¡Muerte a los precios altos!» y «Este es el mensaje final: el objetivo es todo el régimen».