Analisis

La llegada del año 2026 no fue recibida con el descorche de botellas de champán, sino con el alegre sonido de explosivos de alta potencia y luces brillantes que iluminaron las calles dormidas de la capital venezolana, proporcionando a sus afortunados habitantes un espectacular y totalmente gratuito espectáculo de fuegos artificiales en plena noche.

Informes de prensa del 14 de enero revelaron que Estados Unidos ya está procediendo a la venta de petróleo venezolano y controlará el dinero recaudado. Este es un acuerdo semicolonial indignante que otorga a Trump el control sobre los recursos de un país formalmente soberano. ¿Cuál es la respuesta del gobierno venezolano a este chantaje?

El 29 de diciembre, el rial iraní cayó a un mínimo histórico frente al dólar, lo que provocó una huelga en los bazares de Teherán con manifestaciones masivas en las principales calles al grito de consignas como: «¡Cierre, cierre!», «¡Muerte al dictador!», «¡Muerte a los precios altos!» y «Este es el mensaje final: el objetivo es todo el régimen».

Los acontecimientos en Venezuela se suceden a velocidad de vértigo después del ataque del 3 de enero y el secuestro de Maduro y Flores. Estados Unidos se mueve con gran rapidez para afirmar su control sobre Venezuela y sus recursos naturales, mientras que el gobierno venezolano parece reticente o incapaz de contraatacar. Naturalmente, surgen muchas preguntas.

La incursión militar criminal de Estados Unidos en Venezuela y el secuestro de un jefe de Estado extranjero en ejercicio es la primera manifestación práctica de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump. Washington está decidido a establecer su dominio sobre el hemisferio occidental, que considera su patio trasero, y a expulsar de la región a cualquier «actor no hemisférico», principalmente China.

A las 2 de la madrugada, hora de Caracas, el imperialismo estadounidense lanzó un ataque militar criminal contra territorio venezolano. Hay informes de unas seis grandes explosiones en la capital, Caracas. También se han producido ataques militares en El Higuerote, Miranda, La Guaira y Aragua. Se han visto helicópteros militares estadounidenses sobrevolando Caracas. Trump ha anunciado que han capturado a Maduro junto con su esposa y que los han sacado del país en avión. Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, lo ha confirmado. Esto es lo que se sabe hasta ahora.

Las federaciones sindicales convocaron una huelga general en Portugal el jueves 11 de diciembre contra la ley laboral antiobrera del primer ministro Luís Montenegro. La huelga contó con una gran participación y representa un importante punto de inflexión para la lucha de clases en Portugal. Ha cambiado parcialmente el estado de ánimo de la sociedad y ha situado las cuestiones de clase en el centro de la atención pública.

Más de 100.000 personas han llenado las calles de la capital búlgara en manifestaciones masivas dirigidas por jóvenes contra el régimen corrupto y mafioso. Aunque las protestas se desencadenaron inicialmente por el proyecto de presupuesto para 2026, que el Gobierno retiró rápidamente el 2 de diciembre, las protestas no cesaron. Al contrario, cobraron impulso y obligaron al Gobierno a dimitir solo nueve días después! 

«Este declive intelectual ha alcanzado su nivel más bajo en las personas de los líderes políticos de Europa. Han llevado a este continente, que en su día fue poderoso, directamente a un lodazal de declive económico, cultural y militar, reduciéndolo a un estado de completa impotencia.

Militantes de la Internacional Comunista Revolucionaria de varios estados de Brasil se reunieron en São Paulo para un congreso convocado de forma urgente. Su propósito era fundar una nueva sección brasileña de la Internacional y realizar una escuela de cuadros. Decenas de delegados que habían sido elegidos previamente en plenarias regionales participaron en los trabajos del 20 al 23 de noviembre e iniciaron una nueva etapa en la historia de la ICR en Brasil.

Sudán se está desangrando. Desde 2023, al menos 150.000 personas han sido asesinadas y 12 millones desplazadas por una guerra civil entre dos ejércitos contrarrevolucionarios, ambos autores de atrocidades y respaldados por diversas potencias extranjeras ansiosas por obtener una parte de esta nación africana rica en minerales y de importancia estratégica.