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En la tarde del 10 de diciembre, un helicóptero militar estadounidense tomó el control de un tanquero de petroleo que viajaba desde Venezuela. No contento con este acto de piratería, cuando se le preguntó qué iba a hacer Estados Unidos con el petróleo que transportaba, Trump respondió con indiferencia: «Bueno, nos lo quedamos, supongo», como si hubiera encontrado un billete de diez dólares en el suelo. Esto representa una importante escalada en la campaña de agresión imperialista de Estados Unidos contra Venezuela y América Latina.

Ya hemos entrado en el quinto mes de una acumulación militar sin precedentes por parte de Estados Unidos en el Caribe con el objetivo de intimidar a Venezuela y también a Colombia. Más de 80 personas han muerto en ataques criminales contra lanchas, que Washington afirma que son narcotraficantes. Pero hasta ahora, el objetivo de Trump, el cambio de régimen en Venezuela, no se ha logrado. ¿Qué sigue?

La última ronda de negociaciones de la cumbre climática (COP), que concluyó la semana pasada, ha finalizado tal como cabía esperar. El acuerdo final no menciona directamente los combustibles fósiles, sino que es un compromiso vago y puramente voluntario para iniciar el debate sobre una hoja de ruta para eliminar gradualmente su uso. Más que nunca, la COP no es un foro de debate, sino un foco de indignación popular ante la insensible ineptitud de la clase dominante. Peor aún, esta farsa se ha convertido en un insulto anual.

Militantes de la Internacional Comunista Revolucionaria de varios estados de Brasil se reunieron en São Paulo para un congreso convocado de forma urgente. Su propósito era fundar una nueva sección brasileña de la Internacional y realizar una escuela de cuadros. Decenas de delegados que habían sido elegidos previamente en plenarias regionales participaron en los trabajos del 20 al 23 de noviembre e iniciaron una nueva etapa en la historia de la ICR en Brasil.

Si el 15 de noviembre te encontrabas en los alrededores del Zócalo del Palacio Nacional de la Ciudad de México, te esperaba una imagen familiar: banderas de One Piece, consignas antigubernamentales y enfrentamientos con la policía. ¿Ha llegado la revolución? ¿Está México viviendo un levantamiento similar al de Nepal o Madagascar?

El fin de semana pasado, 1200 comunistas se reunieron para el Festival de la Revolución 2025, el mayor evento abiertamente comunista en Gran Bretaña en décadas. La energía juvenil, el ardiente deseo de estudiar el marxismo, el optimismo revolucionario y la claridad teórica hicieron de este un evento histórico.

Dos crisis interrelacionadas están destrozando las entrañas del régimen ucraniano. Por un lado, el frente se está desmoronando. La situación en el campo de batalla se deteriora día a día, si no hora a hora. Por otro lado, un enorme escándalo de corrupción amenaza con engullir a Zelensky y a todo su régimen. Kiev y las capitales occidentales están cayendo en pánico.

Sudán se está desangrando. Desde 2023, al menos 150.000 personas han sido asesinadas y 12 millones desplazadas por una guerra civil entre dos ejércitos contrarrevolucionarios, ambos autores de atrocidades y respaldados por diversas potencias extranjeras ansiosas por obtener una parte de esta nación africana rica en minerales y de importancia estratégica.

Los expertos vulcanólogos que comentan sobre el Monte Vesubio en Italia han señalado que no se trata de si entrará en erupción, sino de cuándo. Antes de una erupción en toda regla, hay señales reveladoras: el magma comienza a acumularse bajo la superficie, aumentan los temblores y se producen cambios en las emisiones de gas o la actividad del vapor. Antes de una erupción importante pueden producirse pequeños flujos de lava.

La elección de Zohran Mamdani como alcalde de la ciudad de Nueva York es una de las victorias más destacadas de un candidato socialista en la historia de Estados Unidos. En la «capital del capitalismo» —la ciudad más grande del país imperialista más poderoso del mundo—, más de un millón de personas votaron por un autodenominado socialista democrático, en lo que The New York Timesdescribió acertadamente como una «oleada de descontento contra el establishment».

La escalada de intimidación imperialista estadounidense contra Venezuela, que comenzó en agosto, ha alcanzado su punto álgido y ahora también incluye la intimidación contra Colombia. Además del aumento de la presencia militar en el Caribe, los ataques a lanchas rápidas y los vuelos provocativos de bombarderos frente a las costas de Venezuela, ahora asistimos al despliegue del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford hacia el Caribe.

Durante meses, hemos sido testigos de una situación de lo más peculiar. Por un lado, el capitalismo global ha entrado claramente en una fase prolongada de crisis que se manifiesta en todos los niveles. Por otro lado, el mercado bursátil estadounidense está en auge.

Bolivia oficialmente tiene a su próximo presidente: Rodrigo Paz, candidato de la centro-derecha. En una segunda vuelta donde la izquierda estaba completamente ausente, uno tal vez podría alegrarse de que al menos no ganara el archireaccionario prostituto del imperialismo Jorge «Tuto» Quiroga. Sin embargo, algunos de los primeros actos del presidente-electo incluían ponerse en contacto con el gobierno de EEUU para coordinar un rescate a la crisis de los combustibles, además de una llamada con la mosca María Corina Machado y otra con el canciller de Israel. Todo esto en las primeras 24 horas después de su victoria. Malos augurios.